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Listado de flores comestibles en mi jardín

Seguro que te encanta el llamativo color de las flores, pero te cortas un poco a la hora de imaginarlas en tu plato. Si pudiéramos viajar al pasado nos encontraríamos como las antiguas civilizaciones, mejicanos,  griegos, romanos, o hindús las usaban para hacer mas atrayentes sus platos y proporcionarles un aroma especial. En oriente desde siempre se han usado flores de cítricos, seguro que te suena el agua de azahar, limón o agua de rosas.
Algunas flores las usamos solo de manera decorativa, porque sus colores tan llamativos y atractivos son un reclamo para nuestros platos sin que tengan un especial sabor y otras al contrario las usamos porque su sabor y perfume contribuye al éxito de nuestra receta.
Son muchísimas las flores comestibles y cuanta mas información busco mayor número de ellas encuentro, sin embargo hoy solo te voy a poner las que yo tengo plantadas florecidas en estos días en mi jardín-huerto.
Pero esta lista la iré completando conforme vayan floreciendo las últimas que he plantado, así que no dudes en consultarla nuevamente siempre que quieras ver nuevas opciones, porque irá creciendo conforme se multiplique nuestro jardín. De momento esta te servirá para descubrir que tu tienes alguna de ellas a mano para empezar a usar en tu cocina las flores comestibles.

Caléndula. También llamada maravillas. Sabores que van desde picante a amargo y con toques de acidez. Se parece  al azafrán. Tiene pétalos bonitas en tonalidades naranja dorado.  Sólo los pétalos son comestibles pero puedes usarla entera para decorar. Ideal para mezclar en ensaladas dando notas  de color. Se pueden utilizar cocidos o crudos en la preparación de todos los platos, desde aperitivos hasta postres, incluyendo sopas, guisos y arroces.
Una de las mas versátiles y decorativas flores. Usando salpicando las tartas como si fuera un confeti de colores.
Jazmín. ¡Extremadamente fragante! El aroma de estas flores al  momento te transporta a la cultura árabe. Iluminará sus sentidos. Color blanco puro con un poquito de rosa en la parte mas baja del cáliz.  Fresco, dulce e intenso sabor floral. Ideal para platos árabes y asiáticos. Imagínatela flotando en un cóctel de frutas experimentará la fragancia justo antes de que sorber la primera cucharada. Perfecta para preparar almíbar con el que salpicar los bizcochos o emborracharlos con algo de alcohol tipo aguardiente sin mucho sabor. Prueba tus frutas con esta receta de almíbar.
Tomillo. Diminutas flores de color lila con el mismo aroma y sabor que las hojas que usamos habitualmente, pero en una versión mas suave y sutil. Se puede utilizar en cualquier plato donde normalmente usamos usamos las ramas, para terminar decorando el plato y tener un efecto espectacular.
En repostería especialmente usado en bizcochos y postres de invierno por ese aroma a campo. Maravilloso por ejemplo en un bizcocho de limón con tomillo, queda perfecto. Prueba estas magdalenas de calabaza con flor de tomillo, seguro que te da idea para otras recetas tuyas.
Capuchina. Colores desde el naranja al amarillo o roja con sabor picante. Se encuentran entre la mayoría de las flores comestibles comunes. Flores tienen un sabor dulce, picante similar al berro. Se usa mucho en ensaladas por su espectacular color que todo lo alegra, pero también sirve para tempura. El estigma y los estambres se retiran cuidadosamente y luego las flores se pueden rellenar con guacamole o queso crema. Los pétalos pueden utilizarse en ensaladas,  o como adorno para los platos. Además de ser delicioso, las flores de la capuchina son ricas en vitamina C.

Clavel. Perfectos para decorar tartas. Utilizar los pétalos que aportan un sabor dulce y perfumado. Quitar la base blanca porque amarga un poco. Los pétalos de color dan una nota especial a las ensaladas o gelatinas. Puede añadirse y licuar con cualquier masa para dar una chispa de color y un toque de sabor dulzón, como en la receta del flan de claveles.
Rosas. En pétalos sueltos en todos los colores o capullos enteros cuando son de la especie miniatura. El sabor dependen de las condiciones tipo, color, y del suelo. Todas las rosas son comestibles y  cuanto mas obscuro es el pétalo mas pronunciado e intenso es su sabor. En las variedades miniatura puede decorar helados y postres, o pétalos para hacer mermeladas. Retirar la porción blanca porque amarga.  Es la más conocida entre las flores comestibles. No sólo decorativa: se usa en repostería, mientras que sus pétalos tienen un sabor ligeramente picante que suele usarse para decorar, glasear con azúcar o incluso hacer mermeladas.
Manzanilla. Con flores  muy parecidas a las margaritas, pero mas pequeñas . Se pueden utilizar frescas o secas y hacen un buen té en particular que sabe vagamente como las manzanas. Ideal para  espolvorear los pétalos en ensaladas y sopas, pero puedes innovar con ellas en cualquier otro plato. Yo la probé infusionandola en leche para elaborar luego un bizcocho con miel.

Tagete. Colores desde el amarillo pasando por naranja y matizados con rojos. Muy resistente, aguanta muy bien varios días. Tagetes son miembros de la familia de caléndula. Tienen un sabor cítrico y algunos incluso salados que funcionan con ambos con platos dulces y salados.
Romero. Es la versión más suave que las hojas. En la misma hierbas y flores frescas o secas mejorar el sabor de todos los platos mediterráneos. El uso con carnes, pescados y mariscos, sorbetes o aderezos. En repostería es perfecta para decoración por el precioso diseño de sus  pequeñitas flores color lila. Ideal incluso para cocteles. La he probado infusionandola la nata antes de usarla para una panna cotta.
Por encima de un glaseado de limón en un bizcocho o galleta queda perfecta.
Viola. Flores de colores delicados, dede la gama mas amplia de tonos lilas y violetas pasando por gamas de amarillos, blancos y naranjas. Perfecto para cristalizar con azúcar, por su textura. Es otra de las flores mas utilizadas en cocina.  Estas flores son deliciosas, tienen un sabor suave  y en algunos casos y dependiendo de la tierra pueden saber un poco a menta que es fantástico para combinarlo con fruta, bebidas y ensaladas. Florecen tanto que podemos usarlas para hacer cubitos de hielo que conservamos en el congelador para sorprender a nuestros invitados.
Margarita. Las hay en muchos colores. Es la flor perfecta para adornar los platos, pero hay que tener cuidado a la hora de utilizarla como condimento, sus pétalos saben un poco amargos así que podría estropearnos el sabor de nuestra comida si no lo utilizamos con cautela. Siempre eliminaremos el botón central y comemos solo los pétalos de color blanco que destacaran maravillosamente sobre dulces de colores rojos o chocolate.
Fucsia. Sombras  y relieves en preciosas flores con mucho volumen y mezclas de colores en una sola flor,  rosado, púrpura. Tersa y crujiente a la vez que  jugosas con un toque de acidez. Decoración exótica para postres y cócteles. Ideal para las bandejas del queso. Aparte de que son unas flores preciosas y sorprenderías a todo el mundo con ellas, tienen un sabor picante que puede darle ese gusto que le falta a alguna de tus recetas. No se comen los pistilos ni los estambres, así que eliminarlos antes de comer. A mi me gusta mas como decoración mira esta tarta a base de frambuesas y té verde donde destacaba por sus colores.
Flores de cítricos (naranja, limón). Usar solo los pétalos  que son muy perfumados,  por eso se usan  con moderación. Las flores de los árboles cítricos (naranja, limón, lima, pomelo, kumquat) son muy dulces y perfumadas, tanto, que te recomendamos que las uses con medida, ya que podrían saturar el gusto de la comida. Depositada sobre agua bien caliente y dejándola reposar unas horas obtendremos un agua de azahar característica para usar en los pasteles de Oriente Medio tipo Baklava  y típico en el roscón de Reyes en España. Como decorativa es una flor perfecta por su tersura y además dura bastante fuera del agua, como en esta mousse de naranjas.
Lavanda. Aroma floral dulce, muy perfumada con notas de limón y cítricos. Las flores  de color lila suave, bonitas y delicadas. Quedan preciosas en una copa de champán, con pastel de chocolate, o como guarnición de sorbetes o helados. La lavanda se presta a platos salados también, desde guisos a salsas reducción de vino. Sus flores diminutas  quedan divinas añadidas en natillas, flanes o incluso sorbetes. Queda muy bien con postres de chocolate. ¿Te imaginas esos pétalos pequeñitos en una copa de cava? A mi me encantó como quedó dentro del bizcocho y sobre el glaseado de esta receta. Tienes que probar esta tartaleta con panna cotta 
Cosmo. Una explosión de tonos coloridos desde rosados, púrpuras y blancos. Sabor suave. Ideal para  decorar pasteles y ensaladas.
Pensamiento. Espectacular explosión de colores; púrpura, blanco, amarillo rojo, violeta e incluso rojas intensas. Aterciopelada flor. Tiene un sabor a hierva ligeramente dulce. Utilizarlos como guarnición, en ensaladas de frutas, ensalada verde, postres o en sopas. Cristalizan con azúcar estupendamente así que ideales para decorar repostería. También pueden incluirse en ensaladas siempre, siempre retirando bien todo lo verde de la base.

Flan de Claveles

En esta nueva aventura que ando buscando por todas partes información cobre las flores comestibles, he descubierto que los mejicanos hace mucho que las utilizan y que la variedad que manejan en mucho mayor que la que yo había podido imaginar. En esta página mejicana localicé una receta que en principio pensaba que solo eran claveles decorando el flan, hasta que me di cuenta que los claveles están en el interior, muchos de ellos integrados en el batido de las leches y los huevos, y otros picados finitos para que se note un poco mas.
En total cuatro claveles rojos intensos dentro de un flan y uno mas para decorar por fuera. Supongo que lo primero que te viene a la cabeza es saber si tiene algún sabor fuerte. No, no es un sabor intenso ni mucho menos, pero si tiene un delicioso sabor dulce y suave,  igual que su olor ,pero es que la mayoría de las verduras tienen muy poquito sabor. ¿a que sabe un calabacín? y ¿una papa? apenas tienen sabor.  Muchas de las flores también tienen sabores muy sutiles, como en este caso de los claveles, o incluso los pensamientos. No se trata de esos sabores y aromas intensos como las flores de las plantas aromáticas como el romero o la lavanda, ni mucho menos con perfumes como el jazmín y los cítricos.
Los claveles son perfectos para decorar tartas. Utilizar  solo los pétalos quitando la base blanca porque amarga un poco.
En definitiva, es un flan que queda precioso con sus claveles rojos que sorprenderá a tus amigos e invitados.

INGREDIENTES

  • 180 gr. de azúcar
  • 1 lata de leche evaporada 
  • 1 lata de leche condensada 
  • 5 huevos
  • 4 claveles rojos, que deshojamos

PREPARACIÓN:

  1. Ponemos el azúcar en un caldero al fuego lento hasta que se funda y forme caramelo. Mejor no tocarlo ni removerlo durante este proceso, sino que lentamente se vaya haciendo vigilando para que no se queme.
  2. Vertemos el caramelo en la flanera o el recipiente que pienses usar como molde
  3. Encendemos el horno a 190º. Si lo prefieres puedes usar el baño de maria en una olla exprés. Yo quise usar el horno. Y metemos una bandeja con agua donde luego introduciremos la flanera.
  4. En el vaso de la batidora ponemos la leche evaporada, a condensada, los cinco huebos y 3 claveles rojos. Batimos y al final añadimos el último clavel picadito a cuchillo y no batimos mas para dejar esos pizquitos rojos en nuestro flan.
  5. Vertemos sobre el caramelo y ahora la flanera la colocamos en nuestra bandeja preparada con el agua y al baño de maria mantenedremos en el horno durante 1 hora. (Si usas la olla son solo 25 minutos)
  6. Dejar enfriar bien fuera del horno y meter en la nevera para comer bien frío y poder desmoldar sin problemas.


Tatín de manzanas y lavanda

Nunca me había atrevido con una tatín hasta ahora. Me parecía que eso de hacerla al revés me terminaría creando problemas, pero la verdad es que es la cosa mas sencilla del mundo.
No tengo un molde bajo y no desmontable, ni siquiera una sartén que pueda meter en el horno, así que se me ocurrió  hacerla en una paella chiquitita que tengo de unos 23 cm. El resultado, pues exactamente el mismo que si fuese en un artilugio especial para este tipo de tartas.
Dicen que las Tatin nacieron por un error y para mi un error estupendo porque quedan muy ricas y sobre todo lo sencillas de hacer. ¡Eso si, la pinta es bastante rústica! y como siempre me da la noche cocinando, las fotos dejan mucho que desear.
Te puedes ahorrar la masa si la compras ya elaborada en cualquier supermercado, pero la verdad es que resulta tan sencilla de hacer que no merece la pena ir hasta el super a por ella.
Esta la hice con manzanas, pero he leído de todo tipo, peras, naranjas, plátanos fresas, así que con lo que tengas por casa puedes lograr un postre muy rico en apenas un ratito.
¿La diferencia? La Lavanda. Le da un aroma muy especial, puedes comprar las flores en el herbolario, pero queda mucho mas perfumada si tienes flores frescas plantadas en cualquier maceta en tu ventana. ¿Sabes que además ayudará que que no te entren mosquitos?  En infusión es relajante y útil en casos de estrés, ansiedad, o depresión.
Pues ya tienes motivo para poner una macetita de preciosas flores de lavanda que apenas requieren cuidados, solo mucho sol, buen drenaje y poco riego pero regular.
Le piqué unas pocas hojas y flores que mezclé con las manzanas y luego al final por encima unas poquitas florecitas de color lila para decorar. Si te apetece con mas aroma aún puedes añadir otro poquito picado a la masa sablé.

INGREDIENTES para un molde de unos 22/24 cm.
Para la masa
  • 100 gr. de mantequilla
  • 1 pizco de sal
  • 75 gr. de azúcar glas
  • 220 gr. de harina
  • ½ sobrecito de levadura 
  • 1 huevo 
Para el relleno:
  • 200 gr. de azúcar
  • 80 gr. de mantequilla en trocitos
  • 4 manzanas yo usé fuji
  • unas cuantas flores de lavanda. 
PREPARACIÓN
  1. Para hacer la masa nada mas sencillo que juntar todos los ingredientes y amasar ligeramente. Si tienes robot de cocina tipo thermomix, poner todo junto y dar unos pocos golpes de turbo.
  2. Haz una bola con la masa y guarda en la nevera mientras hacemos el resto.
  3. Ponemos el azúcar a fuego lento y sin moverlo dejamos que se vaya fundiendo. No caigas en la tentación de meter un cubierto frío, porque se formarían piedras de azúcar casi imposibles de disolver. 
  4. Cuando se empiece a fundir remueve con algo de silicona o madera hasta que se forme un Carmelo liquido doradito.
  5. Cuando esté todo fundido, apartamos del fuego y ahora le vamos añadiendo a trocitos la mantequilla y removemos para que se emulsione todo.
  6. Colocamos sobre el caramelo un par de espigas de lavanda y flores a tu gusto.
  7. Pelamos las manzanas, descorazonamos y cortamos cada una en 8 trozos que rociaremos con un chorrito de limón para que no se ponga negra.
  8. Colocamos sobre el caramelo como mas te guste A mi me gusta darle cierto orden en redondo. Si te sobre de una capa, sigue poniendo otras encima y así hasta que termines.
  9. Enharinamos un poco una superficie para estirar la masa con el rodillo, calculando mas o menos la medida de nuestra tarta para que cubra bien por todos lados y metiendo bien por lo laterales.
  10. Pinchamos la masa para que no se nos infle en el horno.
  11. Solo queda meter al horno y mas o menos 1 hora a 190º.
  12. El tiempo siempre es aproximado, ya sabes, que quede doradito y huela muy bien.
  13. Sacar el horno dejar enfriar antes de ponerle un plato encima y dar la vuelta como si fuera una tortilla de papas.
  14. Y ya está. Nosotros la comemos sola, pero hay quien prefiera acompañarla con helado. 

Café en el huerto de flores

Café también para mis plantas. Con toda la caradura del mundo me voy a la cafetería al lado del trabajo y les pido los restos del café  todos los días durante un mes mas o menos. 
Ya van tres años haciendo lo mismo durante la primavera. El año pasado a los tomates y a las zanahorias les sentó de maravilla, así que este año probamos con las lechuguitas, berenjenas, los claveles y pensamientos, directamente. Y lo que sobra lo añado a los restos de poda y mala hierva para enriquecer el compost. 
Es cierto que altera un poco el ph de la tierra volviéndolo algo mas ácido, pero es lo que necesita mi tierra. Según el análisis que le hicieron hace poco está un poco alto 7,6. Yo no tenía ni idea de lo que eso suponía, solo se que era muy importante y que había que bajarlo para que estuviera por encima de 6 y por debajo de 8, es decir un poco mas ácido de lo que está, así que como no añadimos química a nuestro huerto, intento modificarlo con pequeños detalles como añadir café a la tierra. 
Mas tarde me enteré que fuera de esos límites no viven las lombrices y los nutrientes no pueden ser absorbidos, así que la importancia es vital. Por cierto el análisis de la tierra me lo hicieron en le Cabildo Insular de Gran Canaria, con solo llevarle una muestra y tener un poquito de paciencia, te lo entregan dando instrucciones de cómo solucionar las deficiencias.
Pero a lo que vamos, al café, que además de alterar el ph he leído en muchos sitios todos estos beneficios;
  • Repele caracoles hormigas y babosas.
  • Es rico en nitrógeno,  fósforo, magnesio y potasio así que favorece la floración y eso nos viene estupendamente, sobre todo para las rosas, fresas, frambuesas y hortensias (ojo las hortensias no son comestibles).
  • A las lombrices les encantan y ayuda a que se reproduzcan.
  • Y es fantástica para lograr una buena esponjosidad de la tierra favoreciendo el crecimiento de las raíces.
Y por si te preocupa…no deja olor ninguno en cuanto pasan algunos días.

Tarta de té matcha y frambuesas con Fucsia


Me enamoré de esta tarta nada mas verla. Los colores son divertidos y chillones, poco habituales en repostería, es mas, suelo huir de ellos habitualmente, pero en esta tarta el color es natural, propio de los ingredientes, no hay colorantes.
Estaba quería hacerla hace mucho, pero no terminaba de entusiasmarme lo del Té verde molido.  La receta original al parecer se llama tarta Sakura que es el nombre que en Japón le dan al cerezo en flor. En Gran Canaria, muy poquitos cerezos tenemos y en mi casa absolutamente ninguno, así que lo de buscar flores de cerezo se me hacía muy difícil y he optado por adaptarla a frambuesas, té verde y para decorar la flor comestible será la Fucsia o también llamada Pendiente de la reina o Mimos que es la que tenía en el jardín con colores tan llamativos como esta tarta. Está en la lista de flores comestibles, pero sinceramente yo solo me comí unos pétalos y la aparté. No tenía mucho sabor según mi gusto, aunque según las publicaciones que he encontrado, es algo picante.
Antes de comerla le quitaremos los estambres, pistilo y sépalos, o lo que es lo mismo la parte verde de abajo, y los rabitos que salen del centro donde suele estar el polen.
El resultado, muy interesante si te gusta el sabor del té Matcha, ese regusto un poco rasposito que te deja en la lengua que en combinación con la frambuesa acida y dulce queda estupendo.
En resumen, es un bizcocho con un semifrío en medio, una mousse de frambuesas bastante ligera. Un postre suave y fresquito para después de una comida copiosa.

INGREDIENTES  para molde de 20 cm.

  • 100 g de mantequilla 
  • 100 g de azúcar en polvo 
  • 2 huevos 
  • 85 g Llanura de harina 
  • 15g   de té Matcha en polvo 
  • 1 cucharadita de polvo de hornear 
  • 600 gr. aproximados de frambuesas frescas 
  • 4 hojas de la hoja de gelatina 
  • 3 claras de huevo 
  • 150 g de azúcar en polvo 
  • 300 ml de nata para montar 35% 
  • Azúcar glas 
  • flores según tu gusto

PREPARACIÓN

  1. Encendemos el horno a 180 °.
  2. Tamizamos la harina con los polvos de hornear y el té matcha y apartamos.
  3. Batir la mantequilla y el azúcar hasta que quede esponjoso y cuando ya esté vamos añadiendo los huevos enteros uno a uno. No añadimos el siguiente hasta que el anterior esté integrado.
  4. Incorporamos la mezcla de ingredientes secos (harina, levadura, té)
  5. Verter en un molde desmontable y al horno unos 25 minutos aproximadamente. 
  6. Cuando esté pinchamos con un palillo hasta que salga limpio. 
  7. Sacamos y ponemos a enfriar unos minutos antes de desmoldar.
  8. Una vez desmoldado dejamos sobre una rejilla a enfriar y lavamos el molde que usaremos para montar la tarta..
  9. Mientras hacemos la mousse. Empezando por poner las hojas de gelatina en agua fría durante unos 5 minutos (no pasa nada si se queda un rato mas) 
  10. Ponemos las frambuesas en un calderito al fuego mientras procuramos aplastarlas con un tenedor para que quede como un puré. 
  11. Cuando ya estén apartamos y añadimos la gelatina, removiendo para que se disuelvan bien.
  12. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, no en la nevera. 
  13. Preparamos el molde poniendo por el borde una tira de acetato o papel de hornear. No es indispensable pero deja una terminación mas uniforme.
  14. Cortamos el bizcocho en dos capas.
  15. En el fondo del molde ponemos la primera capa de bizcocho. Y apartamos
  16. Ahora batir las claras de huevo con el azúcar hasta que estén a punto de nieve. 
  17. Montar la nata en un recipiente aparte hasta que empiece a espesar, no tenemos que llegar a montarla solo semimontada.
  18. Ahora ponemos sobre las frambuesas la nata y mezclamos con suavidad, y al final añadimos las claras a punto de nieve. Y seguimos mezclando en sentido envolvente hasta que quede todo incorporado 
  19. Verter la mousse sobre la base de bizcocho. Nivelamos con una cuchara y cubrimos con la otra mitad del bizcocho verde.
  20. A la nevera al menos durante 6 horas o mejor aún toda la noche. 
  21. Antes de servir, espolvorear con azúcar glas y decorar con flores. 

Curioso pensamiento

El pensamiento se atreve a  "sacar los pies del tiesto", se excede, se propasa, se revela  contra las normas establecidas, es libre. Una flor no puede enfrentarse a la naturaleza ni  por rebeldía  ni por ignorancia, es su propia esencia la que le lleva a crecer, renacer y ocupar su espacio. Permanece a pesar de las condiciones adversas y sin medios. No debería estar ahí, no podía existir. ¡A la vista está, no existe imposible para el pensamiento!.
Tengo un semillero resguardado del frío, del sol directo, del viento. Lo cuido, lo riego lo mimo varias veces al día y no he logrado que brote ni una sola de las semillas. Ya van tres intentos, con tres marcas diferentes de semillas. Y esta mañana me encuentro en el sitio mas inoportuno esta preciosidad. No tiene agua, en medio de una rendija entre hierro y cemento, con pintura e incluso con silicona. Donde se vierte detergentes  o incluso lejía  y donde los perros no dejan de correr y saltar. ¡Ahora que alguien me diga como se cultivan los pensamientos!

Cubitos de hielo con flores

¡Que calor! Estamos a primeros de marzo y hacen 30 grados. Las flores sufren con este aire caliente y antes de que mueran todas chamuscadas voy a aprovecharlas para al menos tener unos cubitos de hielo bonitos que decorarán cualquier bebida, principalmente transparente, desde un simple refresco hasta un gin tonic.
Hay quien se complica la vida usando agua destilada, o enfriar lentamente dentro de una nevera de corcho antes de meter al congelador para obtener unos cubitos bien transparentes. Pero en mi caso lo complicado sobra. Queda igual de bonito y se trata solo de dar un toque de color, no de obtener un master en cubitos cristalinos. Así que tan simple como poner en la cubitera junto con el agua mineral embotellada una flor, o un pétalo en cada hueco y nada mas. En este caso pensamientos, pero igual puedes utilizar  clavel, romero, jazmín, rosa, o cualquier flor que te guste. Ya sabes, utilizar solo los pétalos, quitar siempre, estambres y pistilos.
¿Sabes con lo que queda estupendo? Pues usando en vez de agua, zumo de frutas o incluso infusiones.
¡No me digas que no tiene un aspecto romántico! Te quedarán extraordinarios para sorprender a unos amigos una tarde de calor como esta.